Reserva de Fauna de Orlu – Refugio Eybes – Lago Naguille (Francia)

Teníamos un día para programar una ruta de un par de días que nos permitiera estar tranquilos para celebrar mi cumple. Así que dijimos, ¿Por qué no visitar alguna zona “no famosa” del Pirineo? Total, que buscando una zona no muy lejana de Barcelona acabamos mirando el hueco que queda entre el Carlit y Andorra, ya perteneciente al Ariège pero sin adentrarse en la zona más occidental. Viendo el mapa vimos que se encuentra el “Parque Nacional de Fauna de Orlu” y para allá que nos fuimos sábado no demasiado temprano con una ruta que habíamos sacado de Wikiloc. ¡Y acertamos de pleno! Bosque pirenaico, lagos, pedreras, collados con vistas impresionantes y hasta un bosque tropical en 25kms de ruta y 1550m de desnivel acumulado. Una ruta para disfrutar de la naturaleza del Pirineo sin morir en el intento.

Comenzamos a caminar a las 12 del mediodía partiendo de las Forges de Orlu, un área de pic-nic y parking gratuito desde la que comienza la mayoría de rutas al Parque. Tomamos la carretera hasta el inicio de una empresa privada de aventura y aquí cogimos el PR marcado en los pinos para subir hasta la pista que habíamos dejado a la otra orilla del rio Ariegè (también se puede caminar por la pista)continuando hasta llegar al inicio del valle. El desnivel es suave y lo hacemos casi paseando entre familias con niños pequeñitos. Llegado cierto punto, cuando hemos hecho casi 500m de desnivel, debemos cruzar el rio siguiendo las marcas de GR y es donde comienza la verdadera ascensión hasta el refugio d’Eybes, a orillas del lago con el mismo nombre. Nosotros plantamos tienda en 4’5h de camino justo al lado del refugio. Hay que decir que si bien la pernoctación no es cara, los víveres Sí! (3€ por una lata de Coca-Cola!)

Así que dormimos en la tienda con una tranquilidad absoluta hasta que, sin madrugar demasiado, salimos el domingo, donde pasaremos al valle paralelo para disfrutar de las magnícas vistas de los mini lagos pirenaicos.

Salimos a las 9h y justo pasando el lago, nos encontramos con lo que será la parte más dura del trekking: la subida al Collado d’Eybes, 400m de desnivel nada más comenzar la jornada, en apenas 500m de distancia. El pequeño sendero está muy bien indicado con marcas amarillas y rojas (El GR lo hemos dejado a la izquierda antes de comenzar la ascensión, camino de los lagos de Bulloses y el Carlit) y las vistas desde este collado merecen la pena, con el sol matinal de cara.

Desde el collado, ya sólo nos queda descender los 1400m de desnivel que llevábamos acumulados: los primeros 500m hasta el Lago de Naguille, un embalse con la 2ª presa más alta de Europa que bordearemos siguiendo siempre las marcas de camino. Llegados a la presa, el descenso por el estrecho se convierte en un paseo tropical: cientos de helechos y miles de plantas de agua cálida, con fuerte humedad y temperatura alta que nos hacen sudar incluso de bajada los 900m que nos quedan hasta el coche. Si bien es una bajada considerable, no se hace nada pesada pues el camino zigzagueante está perfectamente pensado para las caminatas.

Después de 6h de camino, llegamos al coche con ganas de más, esperando que llegue el siguiente finde para encontrar nuevos espacios como este desconocido parque.

Puedes ver el mapa de esta ruta aquí: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1895029

Ascensión al Pic du Midi d’ Ossau ( 2.884 m )

Decidiendo nuestras vacaciones de última hora en pleno Agosto, decidimos coger nuestra Kikaapoa-furgo (¡¡Sí, sí, la furgo tuneada!!) para viajar hasta el norte de España y pasar los 6 días entre Aragón, Navarra y la Rioja, comenzando con la ascensión al Midi d’Ossau, mítica montaña del Pirineo Central de especial mención por estar fuera del principal eje pirinaico. Sin alcanzar los 3000 metros de altitud, es una de las cumbres más famosas, por ser divisable desde mucha distancia, de grandes verticales de piedra oscura que no dejan ni que se acumule la nieve en invierno.
Paraíso de la escalada, cuenta con varios itinerarios de todas las dificultades, comenzando por la Vía de Ascensión Normal, la que nosotros realizamos.
Así, dejamos el primer día la furgoneta a 1’5kms de El Portalet ( 1.794 m ), paso fronterizo entre Francia y España, y cargados con los trastos y la tienda, ascendemos los 300m que nos separan del refugio de Pombie, en poco más de 1h, en las lazadas de la ladera en dirección a la gran mole del Midi. Acampamos en la zona preparada para tal fin, justo al lado del refugio que cuenta con una fuente.
Nos levantamos no demasiado pronto (se nos pegó el saco) y temiendo el calor y la afluencia de gente, mucha de ella sin experiencia ni equipación, comenzamos a subir hasta el collado Suzon ( 2.127 m ) al que se llega rápidamente por una senda muy marcada y evidente.
Desde el collado, la vista comienza a cambiar: ya no se ven unas paredes verticales sino un gran caos de rocas y pedrera que nos alivia la impresión de esta montaña y que ya nos deja entrever dos de las tres famosas chimeneas que hay que superar, sin demasiado esfuerzo para gente con experiencia mínima en alta montaña. Estas chimeneas equipadas con barras a finales del siglo XIX han sido hasta día de hoy muy polémicas. La mayoría de ellas fueron retiradas en su mayoría en 1966, otras aún se conservan, normalmente dobladas ante los intentos de ser arrancadas a golpe de piedra por los montañeros. Visto lo que vimos, es normal que sucedan la gran cantidad de accidentes y rescates que aparecen en los periódicos locales: gente sin experiencia, en zapatillas deportivas, sin cuerda ni casco y con relativa flexibilidad y fuerza para superar las cortas chimeneas que separan las zonas llanas a lo largo de la ascensión.

PRIMERA CHIMENEA
Equipados con casco y con la cuerda, simplemente por seguridad, no por que haga falta, comenzamos a ascender el diedro encajonado y poco expuesto que comienza a unos metros a la izquierda de una placa metálica de recuerdo de algún montañero fallecido. La parte final de esta chimenea es la más complicada ya que se accede a una placa lisa de unos 4 metros donde han eliminado las 2 clavijas que había para ayudarse y se convierte en un paso de III (quizá algo más), primer obstáculo para senderistas donde se advierte de la dificultad de esta vía. (Muy fácil para escaladores, complicada para meros excursionistas)
Así, caminamos el sendero y superamos un pequeño barranco donde todavía queda alguna clavija que nos lleva a la segunda chimenea, ya divisable desde el final de la primera ya que está a unos escasos 200m.

SEGUNDA CHIMENEA
De unos 25-30m y un poco más vertical, la segunda chimenea no cuenta con ninguna especial dificultad aparte de la misma verticalidad (II) y se pude ascender bien por la grieta, bien por la parte derecha de la misma. Nosotros ascendimos por la derecha pero en otras reseñas habíamos leído que la gran afluencia de gente podía hacer que se desprendieran muchas piedras de la parte superior. Nosotros tuvimos mucha suerte al encontrar en pleno sábado del mes de agosto a unos pocos montañeros (Eso sí, de todos los niveles).
Continuando el camino que se abre en semillano por la ladera, llegamos a la base del siguiente caos de roca por el que comenzamos a trepar. Aquí, 3 de los grupos que ascendíamos, subimos cada uno por un sitio distinto (Más tarde, en el descenso, nos daríamos cuenta del camino “oficial”) si bien no ofrecía dificultad alguna ninguno de ellos más que la mera trepada. Hay que tener en mente que donde el camino se divide en 2, uno a izquierdas y otro a derechas, deberemos tomar el de la derecha hasta llegar a la propia base. (Nosotros tomamos el de la izquierda y volvimos al inicial, por no salirnos de la ruta, pero no parecía presentar mayor dificultad)

TERCERA CHIMENEA
No se trata de una chimenea como tal, sino de una grimpada, mucho más fácil que las dos anteriores, únicamente dificultada por la arenilla dejada del rastro de ascensión de tanto excursionista. Aquí no nos encordamos para subir puesto que no sabíamos siquiera que estábamos dentro de la “tercera chimenea” y al final de la misma encontramos la cruz de Portillón (2657m) que tendremos como referencia para la bajada.
Desde aquí, los metros que nos quedan los ascenderemos cómodamente por una pedrera sin mucha pendiente en dirección SO: el Rein de Pombie, llegando a la Punta de Francia (2881m). Destacar de esta zona que es un lugar que en caso de niebla, deberemos seguir estrictamente el rastro de tierrilla de la piedra que ha desaparecido por el continuo ajetreo de montañeros, pues es fácil desorientarse.
Continuamos hacia la izquierda, rodeando un pequeño resalte para trepar fácilmente a la cima principal del Midi d’ Ossau o Punta de España/Pointe d’ Espagne ( 2.884 m ) Aquí, ya con el estómago vacio, hacemos nuestro honor a la ascensión.

DESCENSO
Para el descenso, volvemos por el camino de ascenso, rapelando algún trocito de la tercera chimenea para ganar tiempo ya que la cuerda estaba ya montada de las personas que iban delante nuestro, aunque no presenta mucha dificultad para ser destrepada. Las otras dos chimeneas sí conviene rapelarlas, básicamente por seguridad, sobre todo la última (primera en la ascensión). Están equipadas con spits y cadenas e incluso se encuentran hasta 3 reuniones para no hacer cola de la gran afluencia de personas.

Una ascensión rápida y nueva por ser diferente, una gran grimpada de 3h con pasos entretenidos que te deja muy buen sabor de boca y las piernas algo entumecidas, en un paraje único y con vistas preciosas de toda la cordillera pirenaica.

Vuelta al Urkulu en BTT (Navarra, España)

Después de nuestra jornada en el Midi d’Ossau, decidimos aventurarnos en tierras navarras para disfrutar de los famosos hayedos de la Selva de Irati. Sin llegar a adentrarnos en su corazón (al día siguiente haríamos un pequeño paseo partiendo de Orbaizeta), tomamos las direcciones de una ruta de dificultad media (alta para mi teniendo en cuenta el estado de mis piernas después de la super-grimpada del dia anterior) y unos 1100m de desnivel acumulado repartidos en diversas cortas pero duras rampas y unos 46kms.

Partimos pues del Camping Urrobi (Auriz- Burguete), a 5 kms de Roncesvalles en dirección Pamplona. Camping muy aconsejable por todos los servicios que ofrece, por el precio en pleno agosto (20€ tienda + 2pax+coche)  Desde a la entrada de la Colegiata,   parte un camino en dirección este hacia la zona de pastos de Navala. Cruzamos la puerta metálica y nos dirigimos por la pista hacia la izquierda en dirección Orztanzurieta. A la llegada al alto de la primera corta ascensión, continuamos por la pista de la izquierda descendiendo el Barranco de Itolatz hasta la Fábrica de Armas de Orbaizeta. Esta bajada es muy agradable ya que discurre por una pista en muy buenas condiciones tapada por la gran cantidad de hayedos donde encontramos una fuente de excelente agua fresca.

Llegamos entonces a los restos de la Fábrica de Armas de Orbaizeta que visitamos ya que realmente merecen la pena para hacer un pequeño descanso antes de comenzar la ascensión. Volvemos entonces un poco atrás para tomar el camino que sale en dirección al refugio de Azpegi donde comienza la ascensión hasta el Collado de Azpegi. Nos impresiona la diferencia de paisaje entre en frondoso bosque húmedo que, pasado el refugio se convierte en prado de ganado sin un árbol. Dos paisajes completamente diversos en apenas 200 m que convierten a esta zona en parajes únicos y completamente recomendables.

Carlos se entretiene haciendo fotos a las vacas y caballos mientras yo, a duras penas, consigo llegar a la frontera franco-española donde me quedo con la boca abierta ante el magnífico paisaje de media montaña de prado y bosque que se divisa desde este punto. También encontramos un grupo de cromlechs y dólmenes.

A la izquierda nos queda el monte Urkulu, que rodearemos siempre siguiendo la pista hasta llegar al Collado Arnostegi donde divisamos la base de una fortificación de la Época Romana, visitable con un corto ascenso a pie desde el Collado donde se puede dejar el coche.

Aquí, perdimos la pista de la ruta pues pensábamos que debíamos seguir la pista pero no era así: volviendo atrás, ascendimos por las marcas de ruedas que quedan junto a la alambrada para continuar por una pista en bastante mal estado. Siguiendo la pista, nos topamos con el Camino de Santiago, o de Napoleón, como también se le conoce a este tramo que ascenderemos por esta senda con bastante pendiente hasta llegar al Collado de Lepoeder.

Desde aquí, el descenso hasta Roncesvalles se puede realizar por dos caminos: por la carretera pasando por el Puerto de Ibañeta, o bien seguimos el Camino de Santiago por un sendero técnico.

De Roncesvalles al Camping Urrobi solo nos queda recorrer los 4 km de carretera que cruzan el bonito pueblo de Auritz.

Toda la ruta detallada paso a paso en:

http://www.rutasnavarra.com/asp/asp_rutas/ficha_ruta.asp?nume=12135&mode=11&tipo=1

6 DIAS

6 días, 2300 km de carretera, 4400 metros de desnivel, una boda……. Con estos números en papel, Patri, Luis y un servidor nos preguntábamos si seríamos capaces, en seis días de llegar a unos de los macizos centrales de Alpes, el Monte Rosa, ascender a un 4500, ir a la boda de un amigo en Acqui Terme y volver a casa. Vaya si lo conseguimos… incluso sobre tiempo para celebrarlo la última noche, pero esa es otra historia.

Y así salimos un martes 28 de junio de 2011. 1100 km por delante, con maletas donde se entremezclaban corbatas y trajes con piolets y cuerdas, y donde cruzamos la France por Montpellier, Orange, Gap, Briançon…. Para cruzar a Italia por Susa, Torino, Borgosesia, y nuestro destino final Alagna, donde dormimos en un camping tropical, al calor de los mosquitos.

El miércoles cogimos un funicular que nos acercó “ligeramente” al refugio Gnifetti (de 1000 a 2900 m) Ya veis, en Alpes las distancias son otra cosa. Desde aquí ascendimos los 600 m de desnivel restantes hasta el mega refu, por senda nevada con magnífica traza. Muy cómodo, si no fuera por la pedazo granizada que nos cayó en la última media hora, con rayo incluido, y en donde Luis y Patri me recordaron, a Contador y Schleck jugándose el Tour.

Gnifetti es un hotel para alpinistas. Más aún si eres afortunado como nosotros y coges un día de poca ocupación para poder disfrutar de una habitación en solitario, con calefacción, y vistas esplendidas al glaciar de los Lyskamm, que te dejan sin hipo. Allí descansamos, jugamos a las cartas (donde gané como casi siempre), nos reímos de los fantoches de algunos guías, e incluso nos pusimos un poco nerviosos por perder unos guantes que felizmente aparecieron al día siguiente.

El jueves fue el gran día. Despertador no demasiado alpino, preparación de los macutos, a encordarse, y para arriba con otras cordadas. Se trata de una subida cómoda aunque larga, y donde el único obstáculo resulta ser la cordada de los gabachos y sus guías, como siempre liándola parda. A destacar el mantenido ritmo que puso Patri en cabeza, que supo llevar al equipo a una velocidad exigente sin llegar a ser agotadora.

A 4100 m aprox. se llega a un collado, donde ya se ven al este la mayoría de 4000 del Monte Rosa: Signalkuppe, Zumsteinspitze, Piramide Vincent, Dufourspitze, Parrotspitze, Lyskamm, y al oeste Suiza, con sus glaciares eternos, y el Cervino elevándose desde su base majestuosa.

Los seracs se suceden por donde miremos, y entre hacer fotos, coger aire, prevenir los peligros, siempre intento echar una mirada atrás y ver la boca entreabierta de Luis ante el entorno, me veo tan reflejado…

La parte final de la subida aprieta. Primero con una pala larga de escalones y finalmente, con una rampa de unos 35º/40º, que nos deposita en la Capanna Marguerita (Punta Signalkuppe) a 4554 m de altura.

Llegamos cansados, la ascensión y la altura se notan, y al parar enseguida notamos los efectos del frío aún estando dentro del increíble refugio, construido en un lugar inhumano (el más alto de Europa) que nos recibe con unos cafés calentitos, malos de c………pero calentitos.Ver como los mini helicópteros, se depositan sobre una pequeña plataforma de nieve de 3 m de largo, al filo de los acantilados de la cara este nos deja más helados todavía, pero hay que arrancar, pero antes nos hacemos las fotos de cima para el recuerdo posando con nuestras banderas de Okodia, Kikaapoa y La Rioja, que el viento trata de arrebatarnos.

Desde arriba se ve todo todavía más inmenso, desde los seracs, las grietas, las crestas, y ahora que ya estamos a pleno sol podemos disfrutar si cabe más del espléndido día que nos ha salido.

Afrontamos la parte final de la bajada con cuidadillo ya que la rimaya está un poco abierta, por lo que la aseguramos con cuidado, y una vez ya en el refu, decidimos quedarnos a pasar otra noche allí, ya que estamos demasiados agotados para seguir bajando. El cansancio hace mella, y se nota sobre todo en la cabeza de Patri, que tal y como ocurre en las barritas y botellas de agua, está bastante hinchada por la presión de la altura.

No está nada mal, otra noche en este bello lugar, donde nos vuelven a dar la suite (con vistas al glaciar). Al día siguiente solo nos queda bajar 600 m hasta el bendito teleférico, que nos llevará de vuelta a Alagna en un periquete.

El resto del viaje se sale de la aventura alpina pero no está mal resumirla ya que siguió siendo aventura. Nos trasladamos al Piemonte, a un hotelito en Alice Bel Colle, al lado de Acqui Terme, donde al padre del propietario, conocido como el tío Tito, nos llevó a la piscina de su chalet a refrescarnos. No podía haber nada mejor después de un ascensión alpina.

Bueno, quizá algo sí, unas pizzas y helados que disfrutamos por la noche en Acqui gustosamente, mientras tratábamos de mejorar nuestro italiano. “Excusa, la discomovile???” Bravo.

El sábado solo nos quedaba disfrutar de la boda de Davide y Anna. Aunque como somos culos de mal asiento dio para más. Por la mañana vimos el museo de ciclismo de Coppi (y los videojuegos del museo interactivos) y por la noche tras la boda, y la farinatta non stop de Luiggi, nos dio para echar alguna copichuela en Alice, que estaba en fiestas, mientras actuaban un grupo de cubanos en la plaza Mayor.

Ahí quedó todo, bueno algo quedó en la habitación también, y que gracias a eficientes gestiones de Patri, pudimos salir felizmente del hotel a la mañana siguiente para emprender una larga vuelta hasta casa…